¿Qué significa Rut 1:21?
Noemí está explicando su situación a las mujeres de Belén. Diez años antes, ella, su marido y sus dos hijos huyeron de la ciudad a causa de la hambruna y se establecieron en Moab. Ahora, la hambruna ha terminado y ella regresa, pero sin su marido ni sus hijos, que han muerto en tierra extranjera (Rut 1:1–6).En parte, su historia llena de resentimiento señala la ironía de su situación. Cuando salió de Israel, Noemí tenía el estómago vacío porque no tenía comida. No obstante, y poéticamente hablando, sus manos estaban llenas porque tenía a su familia. Ahora, Belén tiene abundancia de alimentos -la cebada está lista para la siega (Rut 1:22)-, pero la terrible pérdida le ha vaciado las manos. Se da cuenta de que, por muchas penurias que les hubiera traído el hambre, no es nada comparado con esto.
Por esto, ella insiste en que sus amigos ya no se refieran a ella con la palabra hebrea Nō'omi, que significa "agradable y placentera". Dios la ha "tratado muy amargamente", y esa amargura le impregna cada parte de su corazón, así que dice que la llamen Mārā (Rut 1:20).
"Vacía" significa "con las manos vacías, es decir, sin un regalo". Dios les dice a los israelitas que algunos acontecimientos requieren un sacrificio, y que no pueden presentarse ante Él con las manos vacías (Éxodo 23:15; 34:20). En ocasiones, también prometió llenarles las manos, como cuando salieron de Egipto (Éxodo 3:21). Y cuando un israelita deja en libertad a un siervo, el amo debe suministrarle lo que necesite; no debe irse "con las manos vacías" (Deuteronomio 15:12–13).
Noemí siente que, al dejar morir a su marido y a sus hijos, de alguna manera Dios ha insinuado a los demás que ella es culpable y debe recibir un castigo. Ahora bien, Noemí no ha hecho nada malo; habla como si Dios no estuviera actuando como es debido. Como en el caso de Job, las acciones de Dios son contrarias a las expectativas; se supone que Él cuida de las viudas (Éxodo 22:22–24), no que las abandona en la pobreza. Una vez más, Noemí utiliza "el Todopoderoso", refiriéndose a Dios como el soberano del universo (Rut 1:20). Con esta elección, en contraposición a algo más personal, da a entender sutilmente que ha abandonado Su juramento como Yavé, el Dios que cuida de Su pueblo.
Por ahora, Noemí está demasiado dolida para darse cuenta de que la obra de Dios en su historia no ha terminado. El rol de su nuera en esta saga recién comienza. Dentro de un año, Noemí tendrá un nuevo hijo por medio de Rut, y las mujeres que intentan consolarla ahora alabarán a Rut como de más valor que siete hijos (Rut 4:13–17).