¿Qué significa 1 Pedro 1:23?
En el versículo anterior, Pedro les dijo a sus lectores que se amaran los unos a los otros con sinceridad, con un corazón puro. Pedro conecta ese mandamiento con el recordatorio de que, debido a que somos cristianos, hemos nacido de nuevo. En realidad, éste podría ser un pensamiento extraño cuando se lee por primera vez. Cuando Jesús le dijo a Nicodemo en Juan 3 que nadie puede ver el reino de Dios a menos que nazca de nuevo, Nicodemo se quedó un poco extrañado, y se dio cuenta de que esto era biológicamente imposible. Entonces, Jesús le dejó claro que se estaba refiriendo a un nacimiento espiritual.Cuando nacemos físicamente, no nacemos espiritualmente. De hecho, Pablo dijo que todos comenzamos a vivir estando espiritualmente muertos en nuestros pecados (Efesios 2:1). Dios es quien nos ofrece la vida cuando nos acercamos a Él mediante la fe en Cristo (Efesios 2:5–9). Pedro escribió al comienzo de este capítulo que fue Dios quien hizo que los creyentes nacieran de nuevo. Entonces, debido a que somos cristianos que hemos nacido de nuevo, ahora tenemos la capacidad de amarnos los unos a los otros con corazones que están espiritualmente vivos, y Dios nos da la capacidad de hacer esto con todas nuestras fuerzas y con sinceridad.
Este nacimiento espiritual nos conduce hacia la vida eterna. El nacimiento físico es el resultado de una semilla que eventualmente muere, pero este nacimiento espiritual surge de una semilla eterna, a través de la palabra eterna de Dios. ¿Qué es esta "palabra de Dios" según Pedro? En el versículo 25, Pedro dice que con eso se refiere a las buenas nuevas que otros nos han predicado, el evangelio: el mensaje de Dios que nos ayuda a entender que Él perdonará nuestros pecados y nos permitirá vivir espiritualmente para siempre en Cristo.