¿Qué significa Rut 3:5?
Rut lleva dos meses trabajando en los campos de Booz. La cosecha ha terminado y ella tendrá pocas oportunidades de pasar tiempo con él en la ciudad, ya que él es un rico y renombrado propietario de tierras y ella una viuda moabita. Noemí, la suegra de Rut, cree que Booz sería un buen marido para Rut. Sin embargo, la posición social de ambos y la carencia absoluta de una dote por parte de Rut hacen imposible que Noemí concierte el matrimonio de manera normal.En vez de eso, Noemí le dice a Rut que se quite la ropa de viuda y se vista como una mujer que quiere casarse. Una vez que Booz ha celebrado el éxito de la cosecha y se ha quedado dormido, rodeado de testigos que están durmiendo, con el fin de mantener la intimidad y el decoro, Rut debe acercarse a él con cuidado. Finalmente, Noemí le ordena a Rut que despierte a Booz descubriéndole los pies para que les dé el fresco de la noche. (Rut 3:1–4). Rut accede.
Parece que Noemí no se da cuenta que Rut tiene sus propios planes. Noemí había mencionado por casualidad que Booz es pariente redentor de su difunto marido (Rut 2:20). Eso significa que Booz podría ser el encargado de comprar las tierras de Elimelec, lo que permitiría cubrir las necesidades de Noemí. Rut tiene la intención de pedir a Booz que cumpla con esa responsabilidad (Rut 3:9). No obstante, ella quiere más. Quiere un levirato. Según la ley, una viuda podía casarse con el hermano de su difunto marido para tener un hijo en nombre de su marido (Deuteronomio 25:5–6). Booz no está obligado a hacerlo; no es hermano de Elimelec, y Rut ni siquiera está emparentada por sangre con Elimelec.
A pesar de todo, Booz accede (Rut 3:13). Al cabo de un año, Noemí verá cumplido su deseo de ver a Rut casada felizmente. Además, tendrá a un niño en su regazo, lo que le quitará la vergüenza de no haber podido dar un heredero a su marido (Rut 4:13–17).