¿Qué significa Apocalipsis 8:9?
Incluso sin tener en cuenta los terribles acontecimientos que se nos describen en el libro de Apocalipsis, de entrada, ya sabemos que contaminar las aguas de la Tierra es algo muy peligroso. Los ambientalistas y biólogos marinos a menudo nos hacen advertencias sobre los peligros de la contaminación y lo que puede provocar en la vida acuática. De hecho, se estima que todos los años, miles de millones de libras de plástico terminan desechándose en el océano. Las focas se quedan atrapadas en aparejos de pesca desechados y mueren mientras intentan liberarse. Los delfines piensan que las bolsas de plástico son su comida y se mueren después de digerirlas. Los peces se tragan globos desinflados y acaban muriéndose asfixiados. Sin embargo, lo que se describe en Apocalipsis es mucho peor: algo que está más allá de la habilidad o la capacidad que la humanidad tiene para hacerle daño al mundo.Debido a que lo que nosotros hacemos tiene consecuencias nefastas para el mar, es difícil imaginarse las consecuencias tan devastadoras que surgirán a causa del juicio de la segunda trompeta. Un objeto parecido a una montaña en llamas se estrellará contra el mar, lo cual causará que un tercio de la vida marina del mar se acabe muriendo. Quizás el fenómeno del agua convirtiéndose en sangre –lo cual puede ser una descripción simbólica de algún efecto químico o mineral– destruya el oxígeno que los peces necesitan para sobrevivir. Además, esta montaña en llamas también destruye a un tercio de los barcos, lo cual podría venir causado por el clima. Quizás el peso de esta montaña succiona a muchos barcos y acaban hundiéndose en las profundidades del agua. Otra opción puede ser que los maremotos acaben destruyéndolos. En cualquier caso, el impacto que esta montaña en llamas tendrá sobre las industrias del pescado y los barcos será catastrófico.