¿Qué significa Apocalipsis capitulo 19?
Hasta este punto en el libro del Apocalipsis, Dios habrá impuesto toda Su autoridad sobre la Tierra a través de una serie de diferentes juicios, el juicio de sellos (Apocalipsis 5—8), luego a través de los juicios de las trompetas (Apocalipsis 8—11), y finalmente los juicios de las copas (Apocalipsis 12—16). Los dos últimos capítulos nos hicieron una descripción poética de la caída de "Babilonia", tanto el sistema religioso corrupto como el imperio político del Anticristo (Apocalipsis 17—18). Aquí, Juan presencia las oraciones que ocurren en el cielo, las cuales preceden a una gran celebración y el regreso triunfal de Jesucristo a la Tierra.Juan comienza a escuchar una gran cantidad de voces alabando a Dios, lo cual incluye las voces de los veinticuatro ancianos que fueron mencionados anteriormente (Apocalipsis 4:4). Su canción proclama la justicia de Dios y una vez más celebra la derrota de la "gran ramera" de los versículos anteriores. Estos cánticos se centran en darle las gracias a Dios por haberse vengado de las personas que habían sido martirizadas debido a su fe (Apocalipsis 19:1–5).
Luego, Juan comienza a escuchar más alabanzas, esta vez en el contexto de una cena de bodas, un evento que se menciona muchas veces a lo largo de las Escrituras (Mateo 22:1–14; 25:1–13). Durante su descripción, se hace una clara distinción entre quienes representan a "la novia" y los "invitados". En resumen, esto significa que no todos los creyentes de todas las épocas de la historia formarán parte de la "novia de Cristo" literal. En realidad, todos compartirán el mismo destino eterno, pero no en el mismo orden ni a través de las mismas experiencias exactas. Los creyentes del Antiguo Testamento, tales como Abraham (Mateo 8:11), por ejemplo, se dice que son "invitados", pero no forman parte de "la novia" (Apocalipsis 19:6–10).
Durante la asombrosa visión que tiene Juan en esta sección también se incluye la tan esperada segunda venida de Jesucristo, la culminación y el triunfo total de la voluntad de Dios. Jesús vino a la Tierra humildemente por primera vez (Lucas 2:7) e incluso se sacrificó en una cruz por los pecados del mundo (Filipenses 2:8). Sin embargo, durante Su segunda venida, Cristo no vendrá de una manera humilde, sino que vendrá como Rey para conquistar el mundo, llevando una túnica teñida con la sangre de Sus enemigos al mando de los ejércitos del cielo. Jesús es el Rey de reyes y Señor de señores, y aniquilará por sí solo a todos los ejércitos terrenales que se hayan reunido para luchar contra Él (Isaías 63:3). Al final, todo acaba con la condenación del Anticristo y el Falso Profeta, quienes se convierten en los primeros dos seres que son arrojados al lago de fuego eterno (Apocalipsis 19:11–21).
Estos eventos marcan el fin de la tribulación y el comienzo del reino milenial: un reinado de mil años en el que Cristo reinará en la Tierra. El capítulo 20 nos ofrece más detalles sobre este período de tiempo que transcurrirá durante el fin de los tiempos, el cual será seguido por una rebelión satánica desesperada y la victoria y los juicios finales sobre la humanidad.