¿Qué significa Apocalipsis capitulo 11?
Este capítulo introduce a dos profetas: "los dos testigos". Su mensaje, su poder sobrenatural, y su muerte y resurrección son momentos dramáticos que ocurrirán durante la historia del fin de los tiempos. Su influencia precederá al fin de los juicios de las trompetas y preparará el escenario para la última serie de juicios: los juicios de las siete "copas".Juan recibe un instrumento de medición junto a la orden de medir el templo, el altar y contar el número de adoradores que habrá dentro. En esa época, el hecho de medir algo simbolizaba que una persona ya era su dueño. Por tanto, a las personas que tenían derechos sobre algo (un pedazo de tierra, un edificio o incluso personas) se les permitía medirlos y contarlos. Como parte de esta tarea, Juan recibe la orden de no medir el atrio exterior del templo. Esta área, la cual está ocupada por "las naciones", un término que se refiere a los gentiles, debe ser "pisoteada" como un lagar, algo que Jerusalén experimentará durante el fin de los tiempos (Apocalipsis 11:1–2).
Luego, Dios nos presenta a dos "testigos" sin decir quiénes son, que están en Jerusalén y hablan en Su nombre. Obviamente, en ese momento, ese mensaje no será bien recibido. Sin embargo, los hombres estarán protegidos sobrenaturalmente. Todo aquel que intente hacerles daño será aniquilado por el fuego que saldrá de la boca de los dos testigos. Estos hombres también traerán plagas a la Tierra, tales como una sequía (Apocalipsis 11:3–6).
Finalmente, estos dos hombres serán asesinados por "la bestia que sube del abismo". La mayoría de los intérpretes creen que se trata de la misma "bestia" que se nos describe en el capítulo 13 de Apocalipsis, también conocida como el Anticristo. El mundo incrédulo creerá que esto será una gran victoria, ya que su líder habrá derrotado a dos personas que estarán hablando en nombre de Dios. El mundo se regocijará tanto que celebrará e intercambiarán regalos, mientras que dejarán que los cuerpos de los dos testigos se pudran en las calles. Gracias a la tecnología moderna, es totalmente posible que haya personas de todo el mundo viendo todos estos eventos en tiempo real (Apocalipsis 11:7–10).
Sin embargo, después de tres días y medio, la alegría del mundo se convertirá en conmoción y horror. Dios resucitará a los dos testigos en presencia de todo el mundo. Una voz los llamará para regresar al cielo y Dios se los llevará en una nube. Al mismo tiempo, un terremoto masivo destruirá Jerusalén, destruyendo una décima parte de la ciudad y matando a siete mil personas. Las personas que sobrevivan no honrarán a Dios deliberadamente, pero el miedo que sentirán sí que demostrará que, al menos, serán consciente de toda Su gloria (Apocalipsis 11:11–13).
Antes de esto, se dijo todavía quedaban una serie de lamentos, expresados con el suspiro "ay", que aún estaban por venir. El primero y el segundo de estos lamentos fueron los juicios de la quinta y sexta trompeta, respectivamente, los cuales fueron mucho peores que los juicios de las trompetas que vinieron antes. El tercer "ay" comenzará con el toque de la séptima trompeta. Tal y como los siete juicios de las trompetas formaron parte del séptimo sello, la séptima trompeta estará formada por una serie de eventos individuales conocidos como los "juicios de las copas". Mientras tanto, cuando suena la séptima trompeta, todo el cielo comenzará a alabar a Dios por Su justicia y el juicio que está dejando caer sobre el mal (Apocalipsis 11:14–19).
Los próximos capítulos nos describirán a siete figuras importantes del fin de los tiempos, entre las que están Anticristo y el falso profeta. El capítulo 16 retomará la secuencia de juicios y dará comienzo a la conclusión del libro de Apocalipsis.