¿Qué significa Apocalipsis capitulo 17?
En este momento del Apocalipsis, los juicios de las copas se han terminado y todo lo que queda del período de la tribulación es la segunda venida de Cristo. Antes de que esto se explique, Juan tiene una visión que simboliza los dos juicios adicionales que se extienden a lo largo de la tribulación. El capítulo 17 se centra en la ruina de la "Babilonia religiosa", un sistema espiritual impío que al principio es apoyado y luego arruinado por los esfuerzos de la bestia. El capítulo 18 nos describe la caída de Babilonia en un sentido más político y económico.Este capítulo comienza con uno de los ángeles que derramó una de las copas de los juicios de Dios pidiéndole a Juan que observara a la gran ramera (o la gran prostituta), una figura bastante conocida del Apocalipsis, a menudo llamada la "Ramera de Babilonia". Después de eso, Juan tiene una visión que debe entenderse de manera simbólica, no literal (Apocalipsis 17:1–2).
La visión de Juan lo lleva a un desierto, donde ve la imagen de una mujer sentada sobre una extraña bestia. La bestia y la mujer se nos describen al detalle, y finalmente, el ángel le explica a Juan lo que está viendo. En las Escrituras, la inmoralidad sexual se usa a menudo para representar el pecado de la idolatría. Estos pecados pueden ser gratificantes por un momento, pero al final siempre nos llevan hacia la vergüenza y la ruina. Esta mujer inmoral está vestida de toda clase de lujos, lo cual simboliza el hecho de que el mundo la adora y la apoya. También se dice que está "ebria con la sangre" de los creyentes. El vino y la sangre se usan muy a menudo en la imaginería bíblica: esta mujer es responsable de haber derramado muchísima sangre de cristianos y cristianas de todo el mundo. Tal y como se nos explica más adelante, esta mujer parece representar una ciudad religiosa impía, una nueva religión o la corrupción de la verdad existente, que se extenderá por todo el mundo en el momento de la tribulación. Juan no puede creer lo que está viendo (Apocalipsis 17:3–6).
En respuesta al asombro de Juan, el ángel promete explicarle el significado de todas estas visiones. El ángel describe a la bestia utilizando una frase peculiar, diciendo que solía existir, que no existe ahora, pero existirá en el futuro. Sus cabezas representan una serie de montañas y a un grupo de reyes. Muchos intérpretes creen que esto es una referencia adicional al Imperio Romano Revivido: un gobierno que una vez fue poderoso, luego se extinguió y finalmente se restablecerá durante el fin de los tiempos. Los líderes que se nos describen en este pasaje irán a la guerra contra Dios y serán brutalmente derrotados (Apocalipsis 17:7–14).
Después de eso, se profetiza que la prostituta que vio Juan será destruida por la bestia y los diez líderes. La mujer simboliza algún tipo de religión apóstata, y la bestia y los reyes a alguna forma de gobierno. Por lo tanto, es posible que esta religión mundial combinada, ecuménica o universal pase rápidamente de ser amada a ser vilipendiada por todo el mundo y sea destruida como resultado. Durante el fin de los tiempos, Satanás solo permitirá que la gente lo adore a él mismo (Apocalipsis 13:11–12). La Babilonia religiosa perderá su riqueza y estatus y será destrozada por aquellos que una vez la apoyaron (Apocalipsis 17:15–18).