¿Qué significa Apocalipsis 2:21?
Jesús, en Su gracia, le había dado tiempo a una mujer que se llamaba Jezabel para que se arrepintiera, a pesar de que había provocado que muchos cristianos decidieran entregarse a todo tipo de inmoralidades sexuales (Apocalipsis 2:20). Sin embargo, Jezabel acabó rechazando la bondad de Jesús, ya que su corazón estaba totalmente cegado y se había entregado al pecado sexual. Esta mujer era como el pueblo de Sodoma, que no se arrepintió de su inmoralidad sexual a pesar de que Lot estaba en esa ciudad y actuara con justicia allí dentro (2 Pedro 2:7–8). Gracias este versículo, podemos aprender que cuando una persona se arrepiente, eso también implica que una persona debe abandonar el pecado al que estaba sometido o sometida antes de hacerlo.La gracia de Dios es un regalo que no nos merecemos. De hecho, incluso el pecador más empedernido puede ser perdonado si responde apropiadamente a la gracia de Dios y se aleja de su pecado. El apóstol Pablo dijo que él mismo era el peor pecador de todos (1 Timoteo 1:15) y reflexionó sobre la gracia asombrosa de Dios que lo acabó salvando. Pablo escribió en 1 Timoteo 1:14 y 16: "pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús… por esto fui tratado con misericordia, para que en mí, el primer pecador, Jesucristo mostrara toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna".
Sin embargo, los incrédulos no deben abusar de la paciencia de Dios. El hecho de pensar que pueden planear arrepentirse "algún día", tal vez cuando estén en su lecho de muerte, no es una buena idea porque nunca sabemos cuándo vamos a morir. Proverbios 27:1 dice: "no te ufanes del día de mañana, porque nunca sabes lo que el mañana traerá". También Proverbios 29:1 dice: "el que se empecina ante la reprensión acabará en la ruina pronto y sin remedio".