¿Qué significa Judas 1:7?
En este versículo, Judas nos presenta otro ejemplo sobre la manera en que Dios castiga a aquellos que desprecian Sus leyes y se dejan llevar por sus pecados: Sodoma y Gomorra y los pueblos circundantes. Estas ciudades existieron durante la vida de Abraham y estaban repletas de perversiones sexuales (Génesis 13:13). Lot, el sobrino de Abraham, quiso vivir en Sodoma debido a los verdes pastos que rodeaban la ciudad (Génesis 13:10–11). Al principio, se estableció cerca de Sodoma, pero finalmente se mudó a la ciudad, donde "…vivía abrumado por la desenfrenada conducta de los malvados. (Porque para este hombre justo, que vivía entre ellos, cada día era un tormento al ver y oír lo que esos malvados hacían)".(2 Pedro 2:7–8). Al final, Dios permitió que Lot huyera de Sodoma, pero hizo llover azufre y fuego sobre los habitantes perversos de Sodoma y Gomorra y los pueblos que estaban cerca (Génesis 19:24–25).
El castigo que recibieron esos malvados habitantes representa el castigo que les espera a los falsos maestros. Tal y como los habitantes de la Tierra escucharon la predicación de Noé antes del diluvio (2 Pedro 2:5), los apóstatas de la época de Judas también escucharon la verdad, pero la habían rechazado. Jesús predijo que antes de Su regreso el mundo estaría sumido en un caos similar al que había durante los días de Lot. En Lucas 17:26–29, Jesús dice: "tal y como sucedió en los días de Noé, así también sucederá en los días del Hijo del Hombre. La gente comía y bebía, y se casaba y se daba en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca; entonces vino el diluvio y los destruyó a todos. Lo mismo sucedió en los días de Lot: la gente comía y bebía, compraba y vendía, plantaba y edificaba casas; pero cuando Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos".