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Capítulo
1
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Verso
1
2
3
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5
6
7
8
9
10
11
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28
2 Crónicas capitulo 25
La Biblia de las Américas
1
Amasías
tenía
veinticinco años cuando comenzó a reinar, y reinó veintinueve años en Jerusalén. El nombre de su madre
era
Joadán, de Jerusalén.
2
E hizo lo recto ante los ojos del SEÑOR, aunque no de todo corazón.
3
Y sucedió que una vez afianzado el reino en su mano, mató a los siervos suyos que habían asesinado al rey su padre.
4
Pero a sus hijos no les dio muerte, sino que
hizo
conforme a lo que está escrito en la ley en el libro de Moisés, tal como el SEÑOR ordenó, diciendo: No se dará muerte a los padres por los hijos, ni se dará muerte a los hijos por los padres, sino que a cada uno se le dará muerte por su propio pecado.
5
Además, Amasías reunió a Judá, y conforme a
sus
casas paternas los puso bajo comandantes de miles y comandantes de cientos por todo Judá y Benjamín; e hizo un censo de los de veinte años arriba, y halló trescientos mil
hombres
escogidos,
hábiles
para ir a la guerra
y
para manejar lanza y escudo.
6
Y tomó a sueldo a cien mil guerreros valientes de Israel por cien talentos de plata.
7
Pero un hombre de Dios vino a él, diciendo: Oh rey, no dejes que el ejército de Israel vaya contigo, porque el SEÑOR no está con Israel
ni con
ninguno de los hijos de Efraín.
8
Pero si tú vas, haz
lo
, esfuérzate para la batalla;
sin embargo
Dios te derribará delante del enemigo, porque Dios tiene poder para ayudar y para derribar.
9
Y Amasías dijo al hombre de Dios: ¿Y qué hacer con los cien talentos que he dado a las tropas de Israel? Y el hombre de Dios respondió: El SEÑOR tiene mucho más que darte que esto.
10
Entonces Amasías despidió las tropas que vinieron a él de Efraín, para que se fueran a sus casas ; y se encendió en gran manera la ira de ellos contra Judá, y regresaron a sus casas ardiendo en ira.
11
Y Amasías se fortaleció, y al frente de su pueblo fue al valle de la Sal y mató a diez mil de los hijos de Seir.
12
También los hijos de Judá capturaron vivos a diez mil y los llevaron a la cumbre de la peña, los echaron abajo desde la cumbre de la peña y todos fueron despedazados.
13
Pero las tropas que Amasías había hecho volver para que no fueran con él a la batalla, saquearon las ciudades de Judá desde Samaria hasta Bet-horón, mataron a tres mil de ellos y tomaron mucho botín.
14
Y aconteció que después que Amasías regresó de la matanza de los edomitas, trajo los dioses de los hijos de Seir y los puso como sus dioses, se postró delante de ellos y les quemó incienso.
15
Entonces se encendió la ira del SEÑOR contra Amasías, y le envió un profeta que le dijo: ¿Por qué has buscado a los dioses de
otro
pueblo, que no han podido librar a su propio pueblo de tu mano ?
16
Y mientras hablaba con él, el
rey
le dijo: ¿Acaso te hemos constituido consejero real? Detente. ¿Por qué
buscas que
te maten ? Entonces el profeta se detuvo, y dijo: Yo sé que Dios ha determinado destruirte, porque has hecho esto y no has escuchado mi consejo.
17
Entonces Amasías, rey de Judá, tomó consejo y envió
mensajeros
a Joás, hijo de Joacaz, hijo de Jehú, rey de Israel, diciendo: Ven, veámonos cara a cara.
18
Y Joás, rey de Israel, envió
mensaje
a Amasías, rey de Judá, diciendo: El cardo que estaba en el Líbano, envió a decir al cedro que estaba en el Líbano, diciendo: “Da tu hija por mujer a mi hijo.” Pero pasó una fiera que estaba en el Líbano, y pisoteó el cardo.
19
Tú dijiste: “He aquí, he derrotado a Edom”; y tu corazón se ha envanecido para gloriarte. Quédate ahora en tu casa; ¿por qué quieres provocar el mal, de modo que caigas tú y Judá contigo ?
20
Pero Amasías no quiso escuchar, porque esto
venía
de Dios, para entregarlos en mano
de Joás
, pues ellos habían buscado los dioses de Edom.
21
Y subió Joás, rey de Israel, y él y Amasías, rey de Judá, se enfrentaron en Bet-semes, que pertenece a Judá.
22
Y Judá fue derrotado por Israel, y huyeron, cada uno a su tienda.
23
Entonces Joás, rey de Israel, capturó en Bet-semes a Amasías, rey de Judá, hijo de Joás, hijo de Joacaz, y lo llevó a Jerusalén; y derribó la muralla de Jerusalén desde la puerta de Efraín hasta la puerta del Angulo, cuatrocientos codos.
24
Y
tomó
todo el oro y la plata, todos los utensilios que se encontraban con Obed-edom en la casa de Dios, los tesoros de la casa del rey y
también
los rehenes, y se volvió a Samaria.
25
Y Amasías, hijo de Joás, rey de Judá, vivió quince años después de la muerte de Joás, hijo de Joacaz, rey de Israel.
26
Los demás hechos de Amasías, desde el primero hasta el postrero, he aquí, ¿no están escritos en el libro de los reyes de Judá y de Israel?
27
Y desde el día en que Amasías se apartó de seguir al SEÑOR, conspiraron contra él en Jerusalén, y él huyó a Laquis; pero lo persiguieron hasta Laquis y allí lo mataron.
28
Lo trajeron en caballos y lo sepultaron con sus padres en la ciudad de David.
Nueva Biblia de las Américas
1
Amasías
tenía
veinticinco años cuando comenzó a reinar, y reinó veintinueve años en Jerusalén. El nombre de su madre
era
Joadán, de Jerusalén.
2
Amasías hizo lo recto ante los ojos del SEÑOR, aunque no de todo corazón.
3
Y una vez afianzado el reino en su mano, mató a los siervos suyos que habían asesinado al rey su padre.
4
Pero a sus hijos no les dio muerte, sino que
hizo
conforme a lo que está escrito en la ley en el Libro de Moisés, tal como el SEÑOR ordenó: “No se dará muerte a los padres por
culpa de
los hijos, ni se dará muerte a los hijos por
culpa de
los padres, sino que a cada uno se le dará muerte por su propio pecado.”
5
Además Amasías reunió a Judá, y conforme a
sus
casas paternas los puso bajo capitanes de miles y capitanes de cientos por todo Judá y Benjamín. Hizo un censo de los de veinte años arriba, y halló 300,000
hombres
escogidos,
hábiles
para ir a la guerra
y
para manejar lanza y escudo.
6
También tomó a sueldo a 100,000 guerreros valientes de Israel por 3.4 toneladas de plata.
7
Pero un hombre de Dios vino a Amasías y le dijo: “Oh rey, no permita que el ejército de Israel vaya con usted, porque el SEÑOR no está con Israel
ni con
ninguno de los hijos de Efraín.
8
Pero si usted va, hága
lo
, esfuércese para la batalla;
sin embargo
Dios lo derribará delante del enemigo, porque Dios tiene poder para ayudar y para derribar.”
9
Amasías dijo al hombre de Dios: “¿Y qué
debo
hacer con los 3.4 toneladas que he dado a las tropas de Israel?” “El SEÑOR tiene mucho más que darle que esto,” respondió el hombre de Dios.
10
Entonces Amasías despidió las tropas que vinieron a él de Efraín, para que se fueran a sus casas. Porque se encendió en gran manera la ira de ellos contra Judá, así que regresaron a sus casas ardiendo en ira.
11
Amasías se fortaleció, y al frente de su pueblo fue al Valle de la Sal y mató a 10,000 de los hijos de Seir.
12
También los hijos de Judá capturaron vivos a 10,000 y los llevaron a la cumbre de la peña, los echaron abajo desde la cumbre de la peña y todos fueron despedazados.
13
Pero las tropas que Amasías había hecho volver para que no fueran con él a la batalla, saquearon las ciudades de Judá desde Samaria hasta Bet Horón, mataron a 3,000 de ellos y tomaron mucho botín.
14
Después que Amasías regresó de la matanza de los Edomitas, trajo los dioses de los hijos de Seir y los puso como sus dioses, se postró delante de ellos y les quemó incienso.
15
Entonces se encendió la ira del SEÑOR contra Amasías, y le envió un profeta que le dijo: “¿Por qué has buscado a los dioses de
otro
pueblo que no pudieron librar a su propio pueblo de tu mano?”
16
Y mientras el profeta hablaba con él, el
rey
le dijo: “¿Acaso te hemos constituido consejero real? Detente. ¿Por qué
buscas que
te maten?” Entonces el profeta se detuvo, y dijo: “Yo sé que Dios ha determinado destruirte, porque has hecho esto y no has escuchado mi consejo.”
17
Entonces Amasías, rey de Judá, tomó consejo y envió
mensajeros
a Joás, hijo de Joacaz, hijo de Jehú, rey de Israel, y le dijeron: “Ven, veámonos cara a cara.”
18
Joás, rey de Israel, envió
este mensaje
a Amasías, rey de Judá: “El cardo que estaba en el Líbano, envió a decir al cedro que estaba en el Líbano: ‘Da a tu hija por mujer a mi hijo.’ Pero pasó una fiera que estaba en el Líbano, y pisoteó el cardo.
19
Tú dijiste: ‘He derrotado a Edom’; y tu corazón se ha envanecido para gloriarte. Quédate ahora en tu casa; ¿por qué quieres provocar el mal, de modo que caigas tú y Judá contigo?”
20
Pero Amasías no quiso escuchar, porque esto
venía
de Dios, para entregarlo en mano
de Joás
, porque había buscado los dioses de Edom.
21
Subió Joás, rey de Israel, y él y Amasías, rey de Judá, se enfrentaron en Bet Semes, que pertenece a Judá.
22
Y Judá fue derrotado por Israel, y huyeron, cada uno a su tienda.
23
Entonces Joás, rey de Israel, capturó en Bet Semes a Amasías, rey de Judá, hijo de Joás, hijo de Joacaz, y lo llevó a Jerusalén; y derribó la muralla de Jerusalén desde la Puerta de Efraín hasta la Puerta del Angulo, 180 metros.
24
Joás
tomó
todo el oro y la plata, todos los utensilios que se encontraban con Obed Edom en la casa de Dios, los tesoros de la casa del rey y
también
los rehenes, y se volvió a Samaria.
25
Y Amasías, hijo de Joás, rey de Judá, vivió quince años después de la muerte de Joás, hijo de Joacaz, rey de Israel.
26
Los demás hechos de Amasías, desde el primero hasta el postrero, ¿no están escritos en el Libro de los Reyes de Judá y de Israel?
27
Desde el día en que Amasías se apartó de seguir al SEÑOR, conspiraron contra él en Jerusalén, y él huyó a Laquis; pero lo persiguieron hasta Laquis y allí lo mataron.
28
Lo trajeron en caballos y lo sepultaron con sus padres en la ciudad de David.
Nueva Versión Internacional
1
Amasías tenía veinticinco años cuando ascendió al trono, y reinó en Jerusalén veintinueve años. Su madre era Joadán, oriunda de Jerusalén.
2
Amasías hizo lo que agrada al SEÑOR, aunque no de todo corazón.
3
Después de afianzarse en el poder, Amasías mató a los ministros que habían asesinado a su padre el rey.
4
Sin embargo, según lo que ordenó el SEÑOR, no mató a los hijos de los asesinos, pues está escrito en el libro de la ley de Moisés: «A los padres no se les dará muerte por la culpa de sus hijos, ni a los hijos se les dará muerte por la culpa de sus padres, sino que cada uno morirá por su propio pecado».
5
Amasías reunió a los de Judá, y puso al frente de todo Judá y Benjamín jefes de mil y de cien soldados, agrupados según sus familias patriarcales. Censó a los hombres mayores de veinte años, y resultó que había trescientos mil hombres aptos para ir a la guerra y capaces de manejar la lanza y el escudo.
6
Además, por la suma de tres mil trescientos kilos de plata contrató a cien mil guerreros valientes de Israel.
7
Pero un hombre de Dios fue a verlo y le dijo: ?Su Majestad, no permita que el ejército de Israel vaya con usted, porque el SEÑOR no está con esos efraimitas.
8
Si usted va con ellos, Dios lo derribará en la cara misma de sus enemigos aunque luche valerosamente, porque Dios tiene poder para ayudar y poder para derribar.
9
Amasías le preguntó al hombre de Dios: ?¿Qué va a pasar con los tres mil trescientos kilos de plata que pagué al ejército de Israel? ?El SEÑOR puede darle a usted mucho más que eso —respondió.
10
Entonces Amasías dio de baja a las tropas israelitas que habían llegado de Efraín, y las hizo regresar a su país. A raíz de eso, las tropas se enojaron mucho con Judá y regresaron furiosas a sus casas.
11
Armándose de valor, Amasías guió al ejército hasta el valle de la Sal, donde mató a diez mil hombres de Seír.
12
El ejército de Judá capturó vivos a otros diez mil. A estos los hicieron subir a la cima de una roca, y desde allí los despeñaron. Todos murieron destrozados.
13
Mientras esto sucedía, las tropas que Amasías había dado de baja se lanzaron contra las ciudades de Judá, y desde Samaria hasta Bet Jorón mataron a tres mil personas y se llevaron un enorme botín.
14
Cuando Amasías regresó de derrotar a los edomitas, se llevó consigo los dioses de los habitantes de Seír y los adoptó como sus dioses, adorándolos y quemándoles incienso.
15
Por eso el SEÑOR se encendió en ira contra Amasías y le envió un profeta con este mensaje: ?¿Por qué sigues a unos dioses que no pudieron librar de tus manos a su propio pueblo?
16
El rey interrumpió al profeta y le replicó: ?¿Y quién te ha nombrado consejero del rey? Si no quieres que te maten, ¡no sigas fastidiándome! El profeta se limitó a añadir: ?Solo sé que, por haber hecho esto y por no seguir mi consejo, Dios ha resuelto destruirte.
17
Sin embargo, Amasías, rey de Judá, siguiendo el consejo de otros, envió mensajeros a Joás, hijo de Joacaz y nieto de Jehú, rey de Israel, con este reto: «¡Ven acá, para que nos enfrentemos!»
18
Pero Joás, rey de Israel, le respondió a Amasías, rey de Judá: «El cardo del Líbano le mandó este mensaje al cedro: “¡Entrega a tu hija como esposa a mi hijo!” Pero luego pasaron por allí las fieras del Líbano, y aplastaron el cardo.
19
Tú te jactas de haber derrotado a los edomitas; ¡el éxito se te ha subido a la cabeza! Está bien, jáctate si quieres, pero quédate en casa. ¿Para qué provocas una desgracia que significará tu perdición y la de Judá?»
20
Como estaba en los planes de Dios entregar a Amasías en poder del enemigo por haber seguido a los dioses de Edom, Amasías no le hizo caso a Joás.
21
Entonces Joás, rey de Israel, marchó a Bet Semes, que está en Judá, para enfrentarse con él.
22
Los israelitas batieron a los de Judá, y estos huyeron a sus hogares.
23
En Bet Semes, Joás, rey de Israel, capturó a Amasías, rey de Judá, hijo de Joás y nieto de Joacaz. Luego fue a Jerusalén y derribó ciento ochenta metros de la muralla, desde la puerta de Efraín hasta la puerta de la Esquina.
24
Además, se apoderó de todo el oro, la plata y los utensilios que estaban en el templo de Dios bajo el cuidado de Obed Edom. También se llevó los tesoros del palacio real, tomó rehenes y regresó a Samaria.
25
Amasías hijo de Joás, rey de Judá, sobrevivió quince años a Joás hijo de Joacaz, rey de Israel.
26
Los demás acontecimientos del reinado de Amasías, desde el primero hasta el último, están escritos en el libro de los reyes de Judá y de Israel.
27
Desde el momento en que Amasías abandonó al SEÑOR, se tramó una conspiración contra él en Jerusalén. Entonces Amasías huyó a Laquis, pero lo persiguieron y allí lo mataron.
28
Luego lo llevaron a caballo hasta la capital de Judá, donde fue sepultado con sus antepasados.
Reina-Valera 1960
1
De veinticinco años era Amasías cuando comenzó a reinar, y veintinueve años reinó en Jerusalén; el nombre de su madre fue Joadán, de Jerusalén.
2
Hizo él lo recto ante los ojos de Jehová, aunque no de perfecto corazón.
3
Y luego que fue confirmado en el reino, mató a los siervos que habían matado al rey su padre.
4
Pero no mató a los hijos de ellos, según lo que está escrito en la ley, en el libro de Moisés, donde Jehová mandó diciendo: No morirán los padres por los hijos, ni los hijos por los padres; mas cada uno morirá por su pecado.
5
Reunió luego Amasías a Judá, y con arreglo a las familias les puso jefes de millares y de centenas sobre todo Judá y Benjamín. Después puso en lista a todos los de veinte años arriba, y fueron hallados trescientos mil escogidos para salir a la guerra, que tenían lanza y escudo.
6
Y de Israel tomó a sueldo por cien talentos de plata, a cien mil hombres valientes.
7
Mas un varón de Dios vino a él y le dijo: Rey, no vaya contigo el ejército de Israel; porque Jehová no está con Israel, ni con todos los hijos de Efraín.
8
Pero si vas así, si lo haces, y te esfuerzas para pelear, Dios te hará caer delante de los enemigos; porque en Dios está el poder, o para ayudar, o para derribar.
9
Y Amasías dijo al varón de Dios: ¿Qué, pues, se hará de los cien talentos que he dado al ejército de Israel? Y el varón de Dios respondió: Jehová puede darte mucho más que esto.
10
Entonces Amasías apartó el ejército de la gente que había venido a él de Efraín, para que se fuesen a sus casas; y ellos se enojaron grandemente contra Judá, y volvieron a sus casas encolerizados.
11
Esforzándose entonces Amasías, sacó a su pueblo, y vino al Valle de la Sal, y mató de los hijos de Seir diez mil.
12
Y los hijos de Judá tomaron vivos a otros diez mil, los cuales llevaron a la cumbre de un peñasco, y de allí los despeñaron, y todos se hicieron pedazos.
13
Mas los del ejército que Amasías había despedido, para que no fuesen con él a la guerra, invadieron las ciudades de Judá, desde Samaria hasta Bet-horón, y mataron a tres mil de ellos, y tomaron gran despojo.
14
Volviendo luego Amasías de la matanza de los edomitas, trajo también consigo los dioses de los hijos de Seir, y los puso ante sí por dioses, y los adoró, y les quemó incienso.
15
Por esto se encendió la ira de Jehová contra Amasías, y envió a él un profeta, que le dijo: ¿Por qué has buscado los dioses de otra nación, que no libraron a su pueblo de tus manos?
16
Y hablándole el profeta estas cosas, él le respondió: ¿Te han puesto a ti por consejero del rey? Déjate de eso. ¿Por qué quieres que te maten? Y cuando terminó de hablar, el profeta dijo luego: Yo sé que Dios ha decretado destruirte, porque has hecho esto, y no obedeciste mi consejo.
17
Y Amasías rey de Judá, después de tomar consejo, envió a decir a Joás hijo de Joacaz, hijo de Jehú, rey de Israel: Ven, y veámonos cara a cara.
18
Entonces Joás rey de Israel envió a decir a Amasías rey de Judá: El cardo que estaba en el Líbano envió al cedro que estaba en el Líbano, diciendo: Da tu hija a mi hijo por mujer. Y he aquí que las fieras que estaban en el Líbano pasaron, y hollaron el cardo.
19
Tú dices: He aquí he derrotado a Edom; y tu corazón se enaltece para gloriarte. Quédate ahora en tu casa. ¿Para qué provocas un mal en que puedas caer tú y Judá contigo?
20
Mas Amasías no quiso oír; porque era la voluntad de Dios, que los quería entregar en manos de sus enemigos, por cuanto habían buscado los dioses de Edom.
21
Subió, pues, Joás rey de Israel, y se vieron cara a cara él y Amasías rey de Judá en la batalla de Bet-semes, la cual es de Judá.
22
Pero cayó Judá delante de Israel, y huyó cada uno a su casa.
23
Y Joás rey de Israel apresó en Bet-semes a Amasías rey de Judá, hijo de Joás, hijo de Joacaz, y lo llevó a Jerusalén; y derribó el muro de Jerusalén desde la puerta de Efraín hasta la puerta del ángulo, un tramo de cuatrocientos codos.
24
Asimismo tomó todo el oro y la plata, y todos los utensilios que se hallaron en la casa de Dios en casa de Obed-edom, y los tesoros de la casa del rey, y los hijos de los nobles; después volvió a Samaria.
25
Y vivió Amasías hijo de Joás, rey de Judá, quince años después de la muerte de Joás hijo de Joacaz, rey de Israel.
26
Los demás hechos de Amasías, primeros y postreros, ¿no están escritos en el libro de los reyes de Judá y de Israel?
27
Desde el tiempo en que Amasías se apartó de Jehová, empezaron a conspirar contra él en Jerusalén; y habiendo él huido a Laquis, enviaron tras él a Laquis, y allá lo mataron;
28
y lo trajeron en caballos, y lo sepultaron con sus padres en la ciudad de Judá.
Biblia del Jubileo
1
De veinticinco años era Amasías cuando comenzó a reinar, y veintinueve años reinó en Jerusalén; el nombre de su madre
fue
Joadán, de Jerusalén.
2
Hizo él lo recto en los ojos del SEÑOR aunque no de perfecto corazón.
3
Porque cuando fue confirmado en el reino, mató a sus siervos, los que habían muerto al rey su padre;
4
mas no mató a los hijos de ellos, según lo que está escrito en la ley en el libro de Moisés, donde el SEÑOR mandó, diciendo: No morirán los padres por los hijos, ni los hijos por los padres; mas cada uno morirá por su pecado.
5
Juntó
luego
Amasías a Judá, y les puso tribunos y centuriones según las casas de sus padres por todo Judá y Benjamín; y los tomó por lista
a todos los
de veinte años arriba; y fueron hallados en ellos trescientos mil escogidos para salir a la guerra, que tenían lanza y escudo.
6
Y de Israel tomó a sueldo cien mil hombres valientes, por cien talentos de plata.
7
Mas un varón de Dios vino a él, y le dijo: Rey, no vaya contigo el ejército de Israel; porque el SEÑOR no es con Israel,
ni
con todos los hijos de Efraín.
8
Pero si tú vas,
si lo
haces, y te esfuerzas para pelear, Dios te hará caer delante de los enemigos; porque en Dios está la fortaleza, o para ayudar, o para derribar.
9
Y Amasías dijo al varón de Dios: ¿Qué pues se hará de cien talentos que he dado al ejército de Israel? Y el varón de Dios respondió: Del SEÑOR
es
darte mucho más que esto.
10
Entonces Amasías apartó el escuadrón de la gente que había venido a él de Efraín, para que se fuesen a sus casas; y ellos se enojaron grandemente contra Judá, y volvieron a sus casas encolerizados.
11
Esforzándose
entonces
Amasías, sacó su pueblo, y vino al valle de la Sal; e hirió de los hijos de Seir diez mil.
12
Y los hijos de Judá tomaron vivos
otros
diez mil, los cuales llevaron a la cumbre de un peñasco, y de allí los despeñaron, y todos se hicieron pedazos.
13
Pero los del escuadrón que Amasías había despedido, para que no fuesen con él a la guerra, se derramaron sobre las ciudades de Judá, desde Samaria hasta Bet-horón, e hirieron de ellos tres mil, y tomaron un grande despojo.
14
Y cuando Amasías volvió de la matanza de los Idumeos, trajo también consigo los dioses de los hijos de Seir, y se los puso para sí por dioses, y se encorvó delante de ellos, y les quemó incienso.
15
Y el furor del SEÑOR se encendió contra Amasías, y envió a él un profeta, que le dijo: ¿Por qué has buscado los dioses de
un
pueblo, que no libraron a su pueblo de tus manos?
16
Y hablándole
el profeta
estas cosas, él le respondió: ¿Te han puesto a ti por consejero del rey? Déjate
de eso
, ¿por qué quieres que te maten? Y al cesar, el profeta dijo luego: Yo sé que Dios ha acordado destruirte, porque has hecho esto, y no escuchaste mi consejo.
17
Y Amasías rey de Judá, después de tomar consejo, envió a decir a Joás, hijo de Joacaz hijo de Jehú, rey de Israel: Ven, y veámonos cara a cara.
18
Entonces Joás rey de Israel envió a decir a Amasías rey de Judá: El cardo que
estaba
en el Líbano, envió al cedro que
estaba
en el Líbano, diciendo: Da tu hija a mi hijo por mujer. Y he aquí que las bestias fieras que estaban en el Líbano, pasaron, y hollaron el cardo.
19
Tú dices: He aquí he herido a Edom; y
con esto
tu corazón se enaltece para gloriarte; ahora estáte en tu casa; ¿para qué te entrometes en mal, para caer tú y Judá contigo?
20
Mas Amasías no quiso oír; porque estaba de Dios, que los quería entregar en manos
de sus enemigos
, por cuanto habían buscado los dioses de Edom.
21
Subió,
pues
, Joás rey de Israel, y se vieron cara a cara él y Amasías rey de Judá, en Bet-semes, la cual es de Judá.
22
Pero cayó Judá delante de Israel, y huyó cada uno a su estancia.
23
Y Joás rey de Israel prendió en Bet-semes a Amasías rey de Judá, hijo de Joás hijo de Joacaz, y lo llevó a Jerusalén; y derribó el muro de Jerusalén desde la puerta de Efraín hasta la puerta del ángulo, cuatrocientos codos.
24
Asimismo
tomó
todo el oro y plata, y todos los vasos que se hallaron en la Casa de Dios en casa de Obed-edom, y los tesoros de la casa del rey, y los hijos de los príncipes, y volvió a Samaria.
25
Y vivió Amasías hijo de Joás, rey de Judá, quince años después de la muerte de Joás hijo de Joacaz rey de Israel.
26
Lo demás de los hechos de Amasías, primeros y postreros, ¿no está escrito en el libro de los reyes de Judá y de Israel?
27
Desde aquel tiempo que Amasías se apartó del SEÑOR, maquinaron contra él conjuración en Jerusalén; y habiendo él huido a Laquis, enviaron tras él a Laquis, y allá lo mataron;
28
Y lo trajeron en caballos, y lo sepultaron con sus padres en la ciudad de Judá.
¿Qué significa 2 Crónicas capitulo 25?
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Resumen del libro
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